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“Aquello que grabas en tu meditación subconsciente, es lo que hará tu mente y tu cuerpo durante cada día” Dr. Wayne Dyer

Desde hace algún tiempo consulto con frecuencia los libros de Dr. Wayne Dyer, entre otros de su estilo, por el estudio a fondo que hace de la mente humana, y cómo trabajarla para dirigir nuestra vida hacia aquello que realmente queremos.

Me resulta súper motivante el estudio del sueño y de cómo nuestro subconsciente es como una máquina que trabaja en segundo plano y nos moviliza a esto o aquello.

Un subconsciente que por supuesto podemos manejar a nuestro antojo, cosa que parecería complicada y que por desconocimiento nunca hacemos.

Con Dr. Wayne Dyer he aprendido esto:

“El sueño es el estado natural de tu mente subconsciente, que gobierna alrededor del 96% de tu vida activa (despierto)”

Los últimos cinco minutos del día, antes de entrar en estado de sueño, son los cinco minutos más importantes del día si quieres comenzar a vivir una vida llena de buenos propósitos y estar más motivado al día siguiente.

Esta parte del día es el momento ideal para trabajar la mente subconsciente, decirle cómo te sientes y qué deseas que se cumpla al despertar de tu sueño. Es un momento de análisis de metas y propósitos a corto plazo, sin ahondar en nada concretamente.

Este espacio de cinco minutos, a punto de entrar en tu subconsciente y marinar esas ideas durante las próximas horas, es el momento más crucial de todo tu día de 24 horas.

Puedes usar este tiempo de dos maneras, comenta en su estudio el Dr. Wayne Dyer. Voy a comentarte las dos y ya luego ejercitas cada una en concreto y decides cuál utilizar.

Tu mente subconsciente es indiferente a lo que quieres o lo que es mejor para ti. No puede hacer una distinción entre lo que sientes como resultado de todo lo que te sucede a lo largo de tus horas de actividad, o lo que sientes como resultado de lo que estás imaginando en la cama preparándote para dormir.

1. Elegir revisar las frustraciones y decepciones del día

Mientras te acuestas en la cama, puedes usar este tiempo antes de meterte en tu mente subconsciente para revisar todo lo que sucedió durante el día que te hizo sentir infeliz, abatido, frustrado, enojado, etc.

Puedes pensar en todas las personas que te decepcionaron, y revisar en tu imaginación (a través del diálogo interno contigo mismo) cuán infeliz te hizo todo eso.

Puedes repasar estos momentos críticos preocupándote por todas las cosas que no funcionaron de la manera que querías, y proyectar en tu mente subconsciente la evidencia de que las cosas continúan ocurriendo de la misma manera que siempre lo han hecho.

Puedes usar tu mente para revivir cuánto temes de que las cosas no vayan a mejorar.

Lo que sea que elijas, como estos ejemplos de pensamientos que te hacen sentir mal, es una opción para enviar esos mensajes a tu subconsciente justo cuando te vas a dormir. En efecto, estás comunicándole a tu subconsciente que eres infeliz, frustrado, pesimista y temeroso.

Tu mente subconsciente, incapaz de distinguir entre lo que estás diciendo y lo que realmente está sucediendo en tu mundo cotidiano, te dice: “Ok, lo entiendo”.

Tus pensamientos están enfocados en aquello que no quieres y desprecias, y tus sentimientos como consecuencia te traen preocupación, miedo, ansiedad, odio, tristeza y cosas por el estilo.

Tu mente subconsciente responde sin ningún deseo de cambiar tu estado consciente de actividad, porque solo reacciona a lo que colocas allí. Entonces procederá a ofrecerte experiencias que se alinean con lo que programaste que haga.

No se puede culpar al subconsciente por suponer que deseas este tipo de pensamientos.

Por desgracia, te despiertas aturdido con todas las cosas que no quieres que sigan apareciendo en tu vida, sin comprender que al asumir la sensación de lo que no deseas y luego acostarte con esos pensamientos en tu mente, estás programando tu mente subconsciente para hacerse cargo de todo ello.

Estás usando esta estrategia para atraer todo lo que no deseas. Y es por eso que a menudo no logras sentirte bien en tu vida.

Puedes entrenarte para hacer esto en los preciosos cinco minutos antes de que el sueño te alcance, o recrear la segunda opción.

2. Elegir asumir la sensación de bienestar

Mientras te vas a la cama, sintiendo somnolencia y sabiendo que estás a punto de ir a dormir, donde tu mente subconsciente está más activa, utiliza estos momentos previos al sueño para alinearte con tu fuente espiritual y llénala de buenos deseos.

En estos momentos previos al sueño, puedes programar tu mente subconsciente para que automáticamente te muestre tus deseos cumplidos.

No entrenarías tu mente subconsciente para que te frene repetidamente de manera insegura. Tampoco querrás entrenar tu mente subconsciente para enfocarte y atraer el tipo de cosas que te hacen infeliz o crean dolor innecesario.

“Estos últimos cinco minutos despiertos son el último aliciente para tu mente subconsciente”.

Céntrate en tener la sensación de bienestar que has colocado en tu imaginación. Esta sensación surge en respuesta a la pregunta: ¿Cómo puedo sentir que se cumplió mi deseo?

Así que esto es lo que debes hacer a medida que te acercas más y más a caer en la inconsciencia del sueño. Si mis deseos se realizaran, ¿cómo me sentiría ahora mismo? Quédate con ese pensamiento hasta que empieces a sentir que tu cuerpo se relaja completamente.

Este no es un ejercicio vacío: es una herramienta de programación para enseñarle a tu mente subconsciente a actuar sobre lo que pretendes manifestar, en lugar de a lo que te preocupa, enoja o temes.

Cuando dices que no te importa lo que diga el mundo acerca de ti, también estás hablando de todos esos pensamientos autolimitados que tú mismo has proclamado respecto a ti.

Mientras te acuestas en la cama, afirma: “Todo está bien” y observa cómo se siente tu cuerpo. Al principio llamarás a tu ego y una voz interior te dirá: “eres tonto, estás enfermo, tienes dolores, te estás engañando a ti mismo”. Así que simplemente descarta estos virus de la mente y los memes condicionados.

Repite: “Todo está bien” hasta sentir el cambio del miedo y la ansiedad a la paz, el amor y la satisfacción.

No siempre lo lograrás rápidamente, ni siquiera todos los días, pero es un buen ejercicio ir haciéndolo poco a poco hasta tener pleno control de tu mente.


Utiliza estos preciosos momentos previos al sueño para asumir la sensación en tu cuerpo de cualquier deseo que deseas como ya cumplido.

No duermas molesto por cualquier cosa, independientemente de cuán trascendental pueda parecer en tu vida. El estado natural de tu subconsciente es el sueño, y te ve como tú crees que eres.

En muchas ocasiones me he acostado sintiéndome enferma o preocupada por cosas que ocurren inevitablemente en nuestras vidas. He practicado fielmente lo que escribo y he despertado más tranquila (sin haber variado todo lo que mi alrededor ocurre, pero sí mi proyección y mi mente).

La clave es seguir intentándolo. Los sentimientos son las herramientas que usa la mente subconsciente de forma automática.

Haz que estos cinco minutos sean un tiempo sagrado y satisfactorio para alimentar pensamientos que se alineen con los pensamientos que has colocado en tu imaginación.

Cuando veas una tendencia a la negatividad, simplemente haz una pausa y recuerda que no deseas ingresar a tu mundo inconsciente con estos sentimientos.

Asume esa sensación en tu cuerpo y cumple automáticamente tus deseos de mejorar tu vida.

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